Las pequeñas bodegas también tienen hambre de exportación

580

La mirada siempre está más allá de la frontera. Sea que se produzcan 10 millones de litros de vino, 100.000 litros, 80.000 botellas o sólo 2.000 por año. En la industria del vino las exportaciones crecen pero es a las bodegas más chicas a las que siempre les resulta más difícil plantar bandera en el mundo.

Esta es la entrada de un artículo publicado en El Cronista sobre las acciones que se llevan desde la Corporación Vitivínicola Argentina (COVIAR) para lograr que más pyme vitivinícolas logren sumarse a las exportaciones que lideran las principales bodegas del país.

La palabra de estas pequeñas bodegas puede leerse desde acá

Artículo anterior¡Es la infraestructura, estúpido!
Artículo siguienteEn el día de internet, por qué 5G es crucial para el desarrollo
Soy licenciada en Comunicación Social, egresada de la Universidad Nacional de Cuyo. Estoy especializada en telecomunicaciones, tecnología y economía digital. Mis conocimientos sobre la industria vitivinícola vienen por defecto. En la secundaria me hacía machetes en Braille.